La ONU pidió a Israel frenar la expansión de asentamientos

"Los asentamientos violan la Cuarta Convención de Ginebra, que prohíbe la transferencia de poblaciones civiles a territorios ocupados", dijo el informe de Naciones Unidas
GINEBRA, Suiza.- Investigadores de derechos humanos de la ONU hicieron el jueves un llamado a Israel a detener la expansión de asentamientos y retirar a medio millón de colonos de la ocupada Cisjordania, argumentando que sus prácticas podrían ser objeto de juicios por crímenes de guerra.

Un panel de la ONU formado por tres miembros dijo que las compañías privadas deberían dejar de trabajar en los asentamientos si su labor tiene efectos adversos sobre los derechos humanos de los palestinos, e instó a que los estados miembros del organismo garanticen que las firmas respeten los derechos humanos.

"Israel debe cesar sus actividades de ocupación y proporcionar reparaciones adecuadas, rápidas y efectivas a las victimas de violaciones de derechos humanos", dijo Christine Chanet, una jueza francesa que encabezó la investigación de la ONU, en una conferencia de prensa.



CONVENCION DE GINEBRA:

Los asentamientos violan la Cuarta Convención de Ginebra, que prohíbe la transferencia de poblaciones civiles a territorios ocupados, y podrían representar crímenes de guerra que caen bajo la jurisdicción de la Corte Penal Internacional (CPI), dijo el informe de Naciones Unidas.

"Transferir a una población a un territorio ocupado está prohibido porque es un obstáculo al ejercicio de la libre determinación", dijo Chanet.

Todos los estados miembros de Naciones Unidas deben cumplir su deber dentro de la ley internacional sobre asentamientos, añadió. "Hemos subrayado la responsabilidad de los estados porque los hechos que denunciamos son conocidos. El problema es que nadie hace nada al respecto", afirmó.

PALESTINA ACUSO A ISRAEL:

En diciembre, Palestina acusó a Israel en una carta a Naciones Unidas de planear lo que calificó como nuevos crímenes de guerra por expandir los asentamientos judíos luego de que los palestinos obtuvieran el reconocimiento de la ONU como un Estado de facto, y dijo que Israel debe rendir cuentas.

El Estado judío no cooperó con la investigación establecida en marzo del año pasado por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU para estudiar el impacto de los asentamientos en el territorio, incluyendo Jerusalén Este.

Israel dice que el foro tiene un sesgo inherente contra el país y defiende su política de asentamientos citando lazos históricos y bíblicos con Cisjordania.

El ministerio israelí de Relaciones Exteriores rechazó rápidamente el informe como "contraproducente y desafortunado". Los palestinos dieron la bienvenida al texto, diciendo que reivindica su lucha contra Israel.

"La única manera de resolver todos los asuntos pendientes entre Israel y los palestinos, incluyendo el asunto de los asentamientos, es a través de negociaciones directas sin condiciones previas", dijo el portavoz del Ministerio, Yigal Palmor.

"Medidas contraproducentes, como el informe que tenemos ante nosotros, sólo socavarán los esfuerzos por encontrar una solución sostenible al conflicto israelí-palestino", agregó.

Pero Hanan Ashrawi, alto cargo de la OLP, dijo a Reuters en Ramala: "Esto es increíble. Nos alienta extremadamente esta evaluación ejemplar y franca de las violaciones israelíes".
CONTEXTO DEL INFORME DE LA ONU

Los investigadores independientes de la ONU entrevistaron a más de 50 personas en noviembre sobre confiscaciones de tierras, daños a medios de subsistencia como plantaciones de olivos y actos de violencia de parte de los ocupantes judíos, según el informe.

"La misión cree que la motivación tras esta violencia y la intimidación contra los palestinos, así como sus propiedades, es expulsar a la población local de su tierra y permitir que los asentamientos se expandan", dijo.

El texto señala que los asentamientos "llevan a una anexión progresiva que impide el establecimiento de un estado palestino contiguo y viable y socava el derecho del pueblo palestino a la autodeterminación".

Desde 1967 se han establecido 250 asentamientos en Cisjordania, incluyendo Jerusalén Este, donde viven unos 520.000 colonos, según el informe de la ONU. Los asentamientos impiden el acceso de los palestinos a agua y tierras de cultivo.

Luego de la decisión de la ONU sobre el estatus palestino, Israel dijo que construiría 3.000 viviendas más en los asentamientos en Cisjordania y Jerusalén Este, áreas que los palestinos quieren como un futuro estado, junto con la Franja de Gaza.